En el contexto de la grave emergencia provocada por los incendios forestales que han afectado a diversas comunas del Biobío y Ñuble, la Nunciatura Apostólica en Chile hizo llegar una carta de cercanía espiritual y humana a la Diócesis de Chillán, dirigida a su obispo, monseñor Andrés Ferrada Moreira.
En la misiva, el Nuncio Apostólico, monseñor Kurian Mathew Vayalunkal, expresa el profundo acompañamiento de la Santa Sede a las comunidades afectadas, destacando el papel de la Iglesia en medio del dolor y la emergencia. “Esta dolorosa situación está poniendo de manifiesto, una vez más, el papel esencial de la Iglesia como presencia solidaria y profética, capaz de coordinar ayudas, animar la caridad y ofrecer acompañamiento humano y espiritual en un contexto marcado por un profundo sufrimiento”, señala el Nuncio Apostólico en su mensaje.
Asimismo, la Representación Pontificia manifiesta su sincero pesar y aliento, asegurando la oración por las víctimas de los incendios forestales, por sus familias y por todas las personas que se encuentran trabajando en las labores de emergencia y socorro, así como por las comunidades eclesiales que han sido duramente afectadas.
El mensaje concluye encomendando este tiempo de dolor y reconstrucción al Señor, por intercesión de la Santísima Virgen del Carmen, Patrona de Chile, pidiendo consuelo, solidaridad y esperanza para quienes hoy sufren las consecuencias de esta catástrofe.
La Diócesis de Chillán agradece este gesto de comunión y cercanía, que fortalece el caminar de la Iglesia local en medio de la emergencia, renovando el llamado a la oración y a la solidaridad concreta con las familias afectadas.








