
Año Jubilar
La Indulgencia Plenaria es la remisión ante Dios de la pena temporal por los pecados, ya perdonados en cuanto a la culpa, que un fiel dispuesto y cumpliendo determinadas condiciones, consigue por mediación de la Iglesia. En este contexto de gratitud por el siglo de coronación de nuestra Patrona, la Iglesia en Chile invita a renovar la fe a través de este signo de misericordia.
Confesión sacramental, Comunión eucarística y oración por las intenciones del Sumo Pontífice.
En un gesto de cercanía pastoral, el decreto destaca que aquellos que, por motivos razonables, no puedan estar físicamente presentes, podrán obtener el mismo beneficio espiritual siguiendo las celebraciones en directo a través de los medios de comunicación y plataformas digitales, uniéndose con piadosa intención a los ritos que se celebren durante el año.
Cabe destacar que la posibilidad de obtener la indulgencia plenaria se ha concedido desde el 1 de enero hasta el 31 de diciembre de 2026.
La coronación de la Virgen del Carmen, ocurrida originalmente el 19 de diciembre de 1926 en el Parque Cousiño (hoy Parque O’Higgins), marcó un sello profundo en la identidad espiritual de la nación. Este centenario no solo recuerda un evento del pasado, sino que convoca a la Iglesia en Chile a mirar el futuro bajo el amparo de la “Reina y Madre de Chile”.
