Con una jornada presencial realizada en Casa Tabor, este sábado concluyó el curso “Uso de la Inteligencia Artificial en la Catequesis”, instancia formativa impulsada por el Equipo de Formación de la Diócesis de Chillán en convenio con la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC).
La propuesta contempló tres sesiones online y un encuentro final presencial, convocando a catequistas provenientes de distintas localidades de la diócesis, quienes participaron activamente en este espacio orientado a fortalecer su servicio pastoral a través de nuevas herramientas tecnológicas.
El curso estuvo a cargo del docente Javier Espinoza, profesor de Religión y Educación Moral, magíster en Ciencias de la Educación, Didáctica e Innovación Pedagógica, quien valoró la iniciativa formativa señalando que “me parece interesante porque entregamos herramientas innovadoras a los catequistas para que puedan ofrecer su servicio de mejor forma. Estuvieron muy entusiasmados, vinieron de varias localidades y eso garantiza que vayan mejorando sus procesos de catequesis”.
Respecto de los contenidos, explicó que “en la primera sesión revisamos los fundamentos de la inteligencia artificial; en la segunda, cómo generar mejores instrucciones; en la tercera abordamos algunas aplicaciones destinadas a crear videos, música e imágenes; y en el cierre trabajamos en un prototipo de aplicación que les sirva en su tarea”.
Desde los participantes, también hubo una positiva valoración de la experiencia. Luis Felipe Nova destacó que “como catequista y en general para quienes trabajamos en colegios y parroquias es un tema muy atingente y necesario. Como todos andamos corriendo, tener esta herramienta y saber usarla bien es muy importante y tiene un gran impacto en la labor que realizamos”.
En esa misma línea, agregó que “gracias a este curso vamos a saber utilizar mejor la inteligencia artificial. Invito a todos los catequistas a no tenerle miedo, a acercarse y aprender a usarla. Qué bueno que la diócesis tomó este tema junto a un profesor que nos ha ayudado mucho”.
Por su parte, Rocío Parra señaló que “en lo personal estaba familiarizada con la inteligencia artificial, pero en este taller hemos aprendido a mejorar su uso. Soy catequista y una de las cosas que más cuesta es aterrizar los temas y llevarlos a los encuentros. Este curso nos sirve para utilizar estas herramientas de manera favorable para nosotros y para los niños”.
