Querida comunidad diocesana:
El 26 de abril es el Domingo del Buen Pastor, Jornada de oración por las vocaciones. Todos los creyentes pedimos al dueño de la mies que nos envíe operarios para la cosecha: sacerdotes y diáconos, religiosos y religiosas, consagradas y consagrados, que anuncien el Reino de Dios con sus vidas y con sus palabras, siendo así instrumentos para que muchas personas puedan experimentar que Jesús es su Buen Pastor, que ha “venido para que las ovejas tengan Vida, y la tengan en abundancia” (Jn 10,10).
Este año, el Papa León XIV nos invita a reflexionar sobre “el descubrimiento interior del don de Dios”, esto es, comprender la vocación cristiana como participación de la vida y de la misión del Buen Pastor, llegando a ser resplandor de su misma belleza, a través de una comunicación interior que supone conocimiento mutuo, confianza y maduración constante (https://www.vatican.va/content/leo-xiv/es/messages/vocations/documents/20260316-messaggio-vocazioni.html).
Quiero renovar mi solicitud de intensificar la oración por las vocaciones no solo este domingo, sino también todos los domingos e, incluso todos los días, rezando la oración adjunta u otra similar después del envío de cada Eucaristía o celebración de la Palabra.
Gracias a todos quienes rezan y trabajan por las vocaciones sacerdotales y consagradas; el Señor nos las conceda abundantemente.
Bendiciones en Jesús, María y José,
+ Andrés Ferrada Moreira
Obispo de Chillán

