Diversas comunidades de la Diócesis de Chillán vivieron la celebración de la Cruz de Mayo, instancia que une la religiosidad popular con la solidaridad y ayuda fraterna.
En Quirihue, la celebración se realizó el 1 de mayo de manera anticipada, comenzando en el frontis de la parroquia con una procesión hacia la capilla Sagrada Familia. Durante el recorrido, los participantes recolectaron alimentos no perecibles destinados a la acción social de la comunidad. Ya en la capilla, la encargada Yusnara Mardones dio la bienvenida, junto al párroco padre Pedro Rodríguez, quien destacó el valor de esta tradición y su vínculo con el sentido cristiano del Día del Trabajador. La jornada concluyó con una fogata y un compartir fraterno.
En la Parroquia San Juan de Dios, el Grupo de Acción Fraterna, junto a fieles de la comunidad, recorrió el sector con cantos y la cruz adornada, solicitando alimentos no perecibles que serán destinados a familias que atraviesan momentos de necesidad.
Por su parte, la Parroquia Inmaculada Concepción de Quillón vivió una activa jornada donde participaron diversos grupos pastorales, entre ellos acólitos, catequesis familiar, confirmación segundo año y comunidades de distintas capillas. Tras recorrer calles, villas y poblaciones, la comunidad compartió alimentos típicos como sopaipillas y bebidas calientes, finalizando con la celebración de la Eucaristía.
En la Parroquia Virgen del Carmen de Chillán, la celebración se centró en la Eucaristía, donde se bendijo la Cruz de Mayo y se elevó una oración especial por los enfermos de la comunidad.
Mientras tanto, en la Parroquia San Fabián, cerca de un centenar de fieles se reunió en torno a la Santa Cruz, en una jornada marcada por la oración, el canto y la participación del conjunto folclórico Voces Cordilleranas, junto a autoridades comunales. La celebración destacó por rescatar las tradiciones campesinas y fortalecer la identidad y devoción del pueblo.
Finalmente, en Pinto, los grupos pastorales de la parroquia Nuestra Señora del Tránsito recorrieron las calles con la Cruz de Mayo, recolectando alimentos no perecibles. En el frontis del templo con el encendido de la cruz, instancia que contó con el apoyo del Cuerpo de Bomberos para resguardar la seguridad de la comunidad, la jornada finalizo con un compartir fraterno.
