Con una alta convocatoria y una variada oferta formativa, este jueves finalizó una nueva versión de la Escuela de Verano de la Diócesis de Chillán, iniciativa organizada por el equipo de Formación diocesano y desarrollada en dependencias del Colegio Bicentenario Padre Alberto Hurtado.
La instancia reunió a más de cien personas, quienes participaron en distintos cursos orientados a fortalecer el servicio pastoral y la formación integral de las comunidades. Entre los talleres impartidos destacaron Prevención de Abusos, Coro Litúrgico, Inteligencia Artificial al servicio de la evangelización, Exhortación Apostólica Dilexi Te y Claves de lectura del Evangelio de San Mateo.
Una de las participantes fue Eliana Contreras de Bulnes, quien asistió al curso de Inteligencia Artificial, valorando especialmente el enfoque práctico de la formación. “Me gustó mucho el curso, el profesor y aprendimos a usar ChatGPT para poner esta herramienta al servicio del trabajo pastoral que desarrollamos como agentes en nuestras comunidades. Fue un curso muy provechoso”, señaló.
Por su parte, Bárbara Encina, participante del curso de Prevención de Abusos, destacó la claridad de los contenidos y la disposición del equipo a cargo. “Muy interesante, siento que se hizo muy corto el tiempo. El equipo de prevención que dictó el curso estuvo muy bien, eran muy claros y estaban dispuestos a aclarar nuestras dudas. Me voy muy contenta con lo aprendido en este ciclo”, expresó.
Desde el equipo de relatores, el padre Gonzalo Gómez, quien presentó la Exhortación Apostólica del Papa León, valoró el espacio como una instancia profunda de encuentro y reflexión. “Fue una instancia muy hermosa, porque nos ayudó a profundizar en esta dimensión de la caridad y de la fe, en las exigencias que el Evangelio nos hace para ir en ayuda de nuestros hermanos más pobres con la disposición de Jesús. Muy contento de haber contribuido con mi exposición en esta escuela”, afirmó.
La Escuela de Verano de la Diócesis de Chillán culminó con la entrega de certificaciones a todas las personas que participaron en esta nueva experiencia formativa, reafirmando el compromiso de la Iglesia local con la formación permanente de sus agentes pastorales.







