En la actividad participaron la Delegada Episcopal para la Pastoral Social, Hermana Patricia Martínez Contreras, junto al equipo de la Vicaría de Pastoral Social, y una delegación de la Parroquia Santísima Trinidad de San Carlos, que atiende la pastoral penitenciaria en ese territorio.
La jornada, que se enmarcó en el cierre del Mes de la Solidaridad, incluyó una liturgia en la que el obispo, bendijo las chaquetas, a las internas e internos y funcionarios que participaron en su confección.
En su homilía, Mons. Ferrada señaló que “cada persona tiene una historia, una dignidad y, sobre todo, la posibilidad de volver a comenzar”, y describió al CET como una oportunidad para “aprender, trabajar, adquirir nuevas herramientas y prepararse para construir un futuro diferente”.
El Obispo vinculó el trabajo del centro con el sentido del Mes de la Solidaridad y la figura de San Alberto Hurtado: “En la medida en que servimos a los que necesitan, en cualquier circunstancia, servimos a Jesús”, afirmó, y agregó que “la solidaridad nos recuerda que somos uno: que las necesidades de unos y de otros las sintamos como propias”.
El alcaide del CET de San Carlos, Mayor Francisco Arias Alcaide, agradeció la visita del Obispo y Vicaría Pastoral Social de la diócesis de Chillán y la confianza depositada en el trabajo realizado por la institución.
El Centro de Educación y Trabajo desarrolla programas orientados a la reinserción social a través de la capacitación y el trabajo de las personas privadas de libertad.
Quienes deseen contactar al centro para encargar la confección de algún producto pueden hacerlo a través del formulario disponible en el sitio web https://www.rehace.cl/servicios.
