La jornada contempló un trabajo grupal en torno a la encíclica del Papa León XIV y concluyó con la celebración de la Eucaristía.
Los movimientos apostólicos y comunidades eclesiales de la Diócesis de Chillán se reunieron en Casa Tabor para conocer y reflexionar sobre Magnifica humanitas, encíclica del Papa León XIV que aborda la dignidad y custodia de la persona humana ante el desarrollo de la inteligencia artificial.
La jornada contempló un trabajo grupal guiado por el vicario pastoral, P. Rodrigo Uribe, orientado a profundizar en los contenidos del documento y su aplicación en la vida y misión de las distintas comunidades. Posteriormente, los participantes compartieron sus conclusiones y experiencias.
El encuentro concluyó con la celebración de la Eucaristía, presidida por el obispo de Chillán, Mons. Andrés Ferrada Moreira. En su homilía, destacó el llamado a vivir la fe desde la fidelidad al Señor y el compromiso con quienes atraviesan situaciones de dolor. También invitó a los movimientos y comunidades a vivir la sinodalidad desde la comunión, participación y misión, promoviendo una presencia activa en la sociedad.
En este sentido, llamó a pasar de una «vocación de naftalina» a una «vocación de calle y de salida», vinculando este desafío con la defensa de la dignidad de toda persona. Asimismo, destacó el aporte de las comunidades al desafío vocacional y el testimonio de las familias.
Al finalizar la jornada, representantes de distintas comunidades valoraron el espacio de encuentro y reflexión. Marjorie Salgado Duhart, de la Renovación Carismática, destacó la posibilidad de reunirse y profundizar en la encíclica, especialmente en su llamado al bien común: «Me encantó estar en presencia de todos los movimientos de la Iglesia Católica (…) sobre todo por la sinodalidad y también por estudiar la encíclica del Papa».
Por su parte, María Valeria Sepúlveda, integrante de AMAC, valoró la unidad entre los distintos grupos: «Esta reunión ha sido fantástica y ojalá se sigan haciendo. No importa a qué grupo pertenezcamos, todos nos conducen a lo mismo: vamos todos hacia la Iglesia Católica».
Martín Ruiz, del Movimiento EJE de Collera, Chillán Viejo, destacó el intercambio de experiencias: «Fue muy lindo poder encontrarnos con los otros grupos. Fue muy valioso compartir las diferentes perspectivas de las situaciones que estamos viviendo».
Finalmente, Guillermo Cisternas, coordinador diocesano de movimientos y comunidades eclesiales, realizó un balance positivo del encuentro y señaló que los participantes se retiran «con muchas tareas y con el compromiso de poner empeño de aquí en adelante».
