LEVANTARNOS DE LA MANO DE LA JUSTICIA Y DEL DIÁLOGO
1. En nuestra declaración del sábado 19 de octubre “Cuidar la convivencia: la paz es fruto
de la justicia”, hemos hecho presente la necesidad de “comprender el profundo
malestar de personas y familias que se ven afectadas por injustas desigualdades, por
decisiones arbitrarias que les afectan en su vida diaria y por prácticas cotidianas que
consideran abusivas, porque lesionan especialmente a los grupos más vulnerables”.
Junto con condenar la violencia, dijimos también que “tenemos que hacernos cargo de
entender las raíces de esa violencia y trabajar con urgencia para prevenirla, detenerla y
generar formas pacíficas de hacerse cargo de los conflictos”.
2. Valoramos los gestos de autoridades y dirigentes que han procurado acoger las
demandas expresadas por diversos sectores. La mayor responsabilidad la tienen
quienes ocupan cargos de dirigencia en la vida política y social. Es necesario confiar en
su buena fe y su capacidad de llegar a acuerdos. Confiamos en que la agenda social se
pueda ir construyendo con amplia participación ciudadana. La ciudadanía espera altura
de miras de todos sus líderes, y sólo el diálogo fundado en una auténtica amistad cívica
podrá superar las legitimas diferencias entre sectores, lo cual contribuirá a la pacificación
de los ánimos.
3. La vida de todos quienes vivimos en Chile y el respeto a la dignidad y los derechos de
cada persona y la inculcación de sus deberes ha de ser una preocupación de todos
nosotros. Unidos al dolor de los familiares de quienes han perdido la vida y de tantos
que han resultado heridos, llamamos a todas las personas que se están manifestando y
a los organismos y autoridades competentes a velar por el respeto de los derechos
fundamentales, el trato ajustado a derecho de las personas detenidas y el respeto a los
servidores públicos llamados a mantener el orden y la seguridad de acuerdo a las
normas que la ley consagra. Evitar más derramamiento de sangre tiene que ser para
todos la principal motivación en este momento para construir efectivamente la paz
social. Los caminos de vida y unidad jamás se construyen con la muerte de compatriotas
ni atropellando la dignidad de las personas, de todas las personas, independiente de su
condición.
4. Compartimos la esperanza de tantos que anhelan el pronto restablecimiento del orden
público y confiamos en el juicio de la autoridad que se ha comprometido a terminar las
medidas de excepción establecidas. Chile necesita levantarse desde la humildad y la
generosidad mediante un diálogo constructivo y mayoritario, propio de la democracia,
dejando de lado toda violencia, venga de donde venga. En este sentido, agradecemos
las palabras del Papa Francisco que en estos días nos exhorta a que a través del diálogo
se pueda trabajar para encontrar soluciones a la crisis.
5. En medio de la crisis que estamos viviendo ha habido muchas personas que han dado
lo mejor de sí realizando acciones generosas para ayudar a otros, evitando la violencia
y contribuyendo eficazmente en la construcción del bien común. En estos días también
se han multiplicado en nuestras comunidades momentos de oración, reflexión y gestos
concretos de fraternidad y servicio. Sigamos orando y comprometiéndonos, personal y
comunitariamente, por la amistad cívica y la paz social en nuestro país. Que la Virgen
del Carmen, Madre y Reina de Chile, interceda por nosotros para que nos encontremos
como hermanos, para que esta patria sea un hogar para todos.
EL COMITÉ PERMANENTE DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL DE CHILE
+ Santiago Silva Retamales + René Rebolledo Salinas
Obispo Castrense de Chile Arzobispo de La Serena
Presidente Vicepresidente
+ Celestino Aós Braco + Juan Ignacio González Errázuriz
Administrador Apostólico de Santiago Obispo de San Bernardo
+Fernando Ramos Pérez
Administrador Apostólico de Rancagua
Secretario General
Santiago, 24 de octubre de 2019.







