La Pastoral Social de la Diócesis San Bartolomé de Chillán realizó el primer encuentro de la Pastoral del Adulto Mayor, con el objetivo de reactivar este espacio de acompañamiento. La jornada tuvo un carácter intergeneracional: reunió a personas mayores de distintas comunidades con jóvenes de la Pastoral Juvenil de Coihueco.
La hermana Patricia Martínez Contreras, delegada episcopal para la Pastoral Social, explicó que el propósito fue que jóvenes y mayores compartieran y conocieran las distintas etapas de la vida. “Estamos felices de poder estar juntos y compartir estos momentos para que nuestra pastoral de adultos mayores siga adelante”, señaló. Agregó que la meta es que el próximo año haya más actividades y más intercambios de este tipo.
Carmen Ponce, enfermera y colaboradora del Departamento de Acción Social, indicó que el trabajo apunta a retomar el apoyo a grupos de personas mayores, tanto de la Iglesia como de agrupaciones municipales. El eje es la intergeneracionalidad: fortalecer el vínculo entre la familia y las personas mayores para que no se sientan discriminadas por su edad.
“Que haya un reencuentro entre toda la familia y que la persona mayor pueda tener el estatus que le corresponde dentro del grupo familiar y dentro de la sociedad”, explicó.
Como parte del programa, Francisca Quintana, terapeuta ocupacional e integrante de la Pastoral Juvenil de Coihueco, presentó su profesión y guió una dinámica para reforzar habilidades cognitivas. En parejas, los participantes memorizaron objetos y compitieron para ubicar figuras en una hoja en blanco.
“Creo que les gustó mucho y quedé muy feliz del trabajo que pude realizar con ellos”, dijo.
Ana María Torres, de la comunidad de Santo Domingo, valoró la actividad. “Muchas veces nuestra memoria nos juega en contra y olvidamos las cosas. Ojalá esta actividad se vuelva a repetir”, comentó.
